Te quiero, y por quererte he entendido que no puedo defenderte, que no puedo hablar a tu favor, porque no soy objetiva, porque nada de lo que digo tiene valor. Sólo estoy para apoyarte en silencio, para decirte que sí, como quien no presta atención.
Porque yo no entiendo lo que haces, yo no vivo el día a día contigo, porque no tengo ni idea de cuánto te esfuerzas y cuánto sufres, porque no soy realista. Porque el mundo ha decidido que casi todo es culpa tuya, que las cosas son así porque no has sabido evitarlas. Porque el mundo sabe mucho...
Eso dicen...
Te quiero, y por quererte he entendido que saco los dientes por ti, que soy yo quien te ve llorar de impotencia, quien te entiende. No podré hablar de otras cosas que no conozco, pero por ti grito. Grito en silencio mientras lloro de impotencia, y es que para el mundo, mientras salgan de mi boca, no hay palabras que muestren algo de razón, pues por quererte no sé defenderte.
Eso dicen... porque nadie lo entiende, nadie te entiende, nadie me entiende.
Te quiero, y por quererte quiero que sientas que a la luz o a la oscuridad soy yo quien está aquí, para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario